Friday, May. 20, 2022

Tipos Infames: El vino marida bien con la literatura

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31 Oct ’14

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Tipos Infames: El vino marida bien con la literatura

Con el motivo del cuarto aniversario de la apertura de “Tipos infames, libros y vinos”, El Agitador publica la entrevista a uno de sus responsables.  “Tipos Infames” es una de las librerías de las que más se habla en Madrid, maridan con gusto y acierto los vinos y los libros, aunque en la barra de su local también se disfruta del café o la cerveza.  Disponen de una excelente colección de vinos que sólo es superada por su catálogo de libros.  Gonzalo Queipo, Alfonso Tordesillas y Francisco Llorca son sus infames  propietarios.  Al entrar, el ambiente relajado e informal pero claramente bibliófilo, no desentona con la barra que hay a la izquierda, donde uno de los libreros conversa con quien entendemos que es un cliente y/o amigo, y se nota la pasión por su oficio de librero.  Al fondo hay una sala más recogida, con un sofá antiguo y una mesita, por si alguien quiere más tranquilidad y calma.  En la parte de abajo hay un espacio para exposiciones donde en el día de la visita puedo ver unos cuadros de Oscar Llorens y su serie “Atrapados”.  La decoración, sobria, moderna y luminosa, invita a quedarse.  Se está a gusto.  Pido un café con leche en la barra, pregunto por Francisco y tras las presentaciones comenzamos la entrevista.

 

Cuéntanos qué es Tipos InfamesTipos Infames

Es una librería tradicional, en el sentido de que es una librería que es un lugar de encuentro, de prescripción, de recomendación, pero a ese concepto se le ha lavado un poco la cara, ofrece algo más.  No nos gusta el concepto de librería en el que entras con temor, con miedo, que casi parece que estás entrando en capilla.  Queremos que nuestra librería sea un sitio abierto al barrio y a las ideas, que sea dinámico.  Un sitio en el que ocurren cosas.

Me gusta eso de que sea una librería en la que ocurren cosas, ¿qué cosas ocurren en “Tipos Infames”?

Lo que más ocurre es por ejemplo hablar y comentar con gente que viene aquí, buscando libros que no es fácil encontrar en otro tipo de librerías.  Otra cosa que ocurre mucho es que gente que viene y conversa sobre libros con otras personas que acaban de conocer.  Es un lugar de encuentro, de conversación y de compartir ideas, de crear sinergias.  Es un mundo de encuentro, no sólo para el sector.  Por ejemplo vienen muchos escritores, además de lectores, viene mucha gente del barrio, a estar a gusto aquí.  Pero lo que teníamos muy claro es que además de especializarnos en narrativa de tipo literario queremos que puedas encontrar aquí los libros que no es fácil encontrar en otras librerías que se centran más en el mainstream, en los best-sellers, que tienen más ejemplares de menos títulos, con pilas y pilas del mismo libro.  Nosotros hemos prescindido de esos libros que puedes encontrar en cualquier superficie y ofrecer más visibilidad a esa narrativa más arriesgada, a esos escritores que trabajan más experimentalmente, o recuperando clásicos, o trabajando con editoriales que tienen en su catálogo a gente nueva y escritores noveles.  Queríamos especializarnos, pero además diversificarnos.  También tenemos la idea de que la librería tiene que ser un espacio abierto, y dar lugar a varios tipos de actividades, de confluencia.  Sobre todo tenemos presentaciones de libros, que los autores hagan su puesta de largo con sus apuestas, porque los libros si no se ven, no se venden.  Si no se presentan, si no se ponen en contexto es difícil que lleguen al público.  Sobre todo en un país como es España, en el que se edita tantísimo, es muy necesaria la figura del librero que te haga una selección, igual que lo haría un curator, no es lo mismo, pero sí es la misma idea de seleccionar y ver qué hay de valioso, porque al fin y al cabo una librería es una colección de los gustos del librero, nosotros somos tres libreros, y creo que “Tipos Infames” nos representa bastante bien.

 

Pero no sólo sois una librería.

No sólo, no.  Además de presentaciones, en la parte de abajo tenemos un espacio que solemos dedicar a sala de exposiciones, sobre todo para temas de ilustración y obra gráfica.  También hacemos catas de vino, por algo nos llamamos “Tipos Infames, libros y vino”.  Pensamos que el vino marida muy bien con los libros ya que comparten la idea de la cultura entendida como disfrute, que no hace falta que sea algo reverencial, sino algo agradable, algo lúdico.  Hay que abrirlo a los demás.  También hacemos recitales y conciertos, talleres de narrativa, de periodismo, de fanzines, cursos de arte o de punto de cruz.  Intentamos que la gente aproveche lo que ofrecemos.

¿Algún acto reseñable?

Bueno, reseñables hay muchos.  Uno de los últimos fue a finales de septiembre, tuvimos la presentación de la última novela de Sergio Del Molino, de Zaragoza, su anterior libro nos encantó, se llamaba “La hora violeta”, es uno de los libros más “escalofriosamente” maravillosos que he leído, es muy luminoso, habla sobre la pérdida.  Creo que me acabo de inventar una palabra.

(risas)

Sergio presenta “Lo que a nadie le importa” de la editorial Penguin Random House Mondadori, es una novela estupenda, que entrecruza memoria histórica con memoria personal.  Como anécdota, el libro lo presentó Víctor Manuel.

¿Cómo es una presentación?Tipos Infames

Las presentaciones son actos acogidos, es decir, la editorial o el escritor nos contacta y organizamos el acto.  Nosotros no somos sólo continente sino además contenido, me gusta mucho cuando realizamos la idea de “librero por un día” invitando a un escritor que un día haga de librero con nosotros.  La venimos desarrollando desde hace unos años y hemos tenido por aquí a escritores como Marta Sanz, Enric González, Patricio Pron, Mercedes Cebrián…  Han venido muchos, y es una actividad estupenda para cercar el escritor al público.  Dentro de nuestra idea de llevar la cultura a pie de calle, y que la gente se acerque más a los libros, este formato es mucho menos reverencial al típico de acercarse al escritor a que te firme.  En este caso tienes la oportunidad de acercarte a tu escritor favorito o a un escritor al quieres conocer, y tomarte un vino con él mientras te habla de su libro, o te recomienda algún otro, o te comenta algún libro que le haya marcado.

¿Organizáis alguna otra actividad además de presentaciones?

También hemos hecho un festival de poesía, llamado “Tres poetas al cuadrado”.  Invitamos a unos poetas para que nos hablaran de poetas que les habían marcado y que nos leyesen sus versos a la luz de esta gente que les precedió.  Fue una actividad muy agradable, que aunque sea más cansada porque lleva más trabajo, es muy agradecida.  Nos gusta pensar que somos la primera librería “con parroquia”, viene gente muy fiel, que disfruta con estos temas.

¿No es arriesgado una librería en estos tiempos que los que todo se descarga digitalmente?

Sí, es arriesgado, pero la gente lo que busca en Tipos Infames es el libro en sí mismo, estamos hablando de literatura.  No somos nada apocalípticos con el cambio de paradigma, con la digitalización.  Al fin y al cabo mientras hablemos de libros sólo estamos hablando de diferentes formatos que ofrecen diferentes experiencias de lectura.  La gente viene a Tipos Infames también porque quiere una experiencia diferente.  Aquí vienen a hablar de libros, a intercambiar opiniones, a tocar y ver los libros, a tomar un café o un vino.  Es toda una experiencia de compra si quieres hablar en términos de márketing, pero sí es verdad que venir aquí es diferente a leerte un best-seller en una tableta.  Además el tipo de libro que ofrecemos nosotros no se presta a eso.  El libro digital es algo incipiente que se irá imponiendo progresivamente, pero la ola no ha llegado, y la convivencia va a existir durante muchos años, al igual que con la música.  Vinilos y cedés se siguen vendiendo, además de que haya música digital.  Las editoriales, a sabiendas de ésto, están dando una vuelta de tuerca a sus formatos, hay ediciones más cuidadas, títulos más selectos… tienen que potenciar en lo que saben que son diferentes a lo digital, que es como muy frío todavía.

Se podría decir que vosotros no tenéis títulos de “usar y tirar”, si me permites la comparación con la música, es la diferencia entre escuchar Radio 3 o escuchar Europa FM, en esta segunda dentro de 5 años no recordarás lo que sonaba hoy, porque ponen música de “usar y tirar”, ¿no?  La música de Radio 3 deja más huella, lo que suena es algo que no se tira sin más.

Eso es, eso es…  Nosotros no tenemos miedo, no es que queramos negar la realidad, pero no creemos que deba afectar a lo que ofrecemos.  Cierto es que otro tipo de librerías, tal vez más técnicas, sí que lo notan más que nosotros.  Son libros muy caros y ahora puedes descargarte las actualizaciones, que es más económico que tener que comprar los libros enteros cada año, para tener las novedades en diccionarios o en cambios de leyes…  Hoy puedes consultarlo en línea, porque lo digital tiene su parte buena.  Pero a nosotros no nos afecta.  De hecho tenemos clientes que leen en tableta, pero también nos compran.  Todo tiene su sitio.

¿Es cierto eso que cuentan de que la idea de montar esta librería surgió en una partida de billar?

(Francisco se ríe y levanta la mirada como visualizando aquel rato entre el tapete, las bolas, la tiza y el taco)Tipos Infames

Sí, es verdad.  Éramos amigos ya en la facultad, y desde hace tiempo que teníamos la idea de hacer algo juntos, algo como ésto.  En aquellos tiempos teníamos mucho que ganar y poco que perder, pero estuvimos unos 3 años madurándolo, dándole vueltas, estuvimos en contacto con mucha gente… Escribíamos en un medio digital, sobre libros o lo que nos apetecía, sin ninguna pretensión, pero nos permitió conocer mucha gente.  Encontramos un hueco, aunque ya había librerías con cafetería, y librerías con mucho nombre, pero hemos encontrado un punto en el que nos hemos posicionado bien, y esperemos aguantar.  Desde esa partida de billar han pasado siete años ya.

¿Alguna anécdota en este tiempo?

¡Ufff!   Muchas, buenas y malas.  Entre las malas, sobre todo, esos momentos antes de abrir, de dificultades, de falta de información, de los problemas para encontrar un crédito, la jungla inmobiliaria a la que te enfrentas…  Si no hubiésemos sido tres, no habría salido adelante, porque cuando uno se fatigaba los otros dos le animaban, y así siguió.  Entre las buenas, me quedo con la gente que ha respondido, que apostando por una serie de libros y ha habido aceptación, y los que han apostado por nosotros también, tanto editores como escritores como los lectores.  Y la cantidad de gente increíble que conoces, no sólo del sector, que también.  Gente que leías y en muchos casos encuentras una persona maravillosa.  Y también gente del barrio, que nos ha convertido en una librería con parroquia, gente que quieres conocer más allá de la librería, porque hay gente excepcional.

Para terminar, recomiéndanos un libro, un disco y una película.

Es muy complicado, es como elegir entre papá y mamá.  Aunque te diga que está entre mis cinco libros favoritos, tendría que hacer una lista de doscientos…  Bueno, te voy a nombrar el de “La hora violeta” de Sergio del Molino, el que te he comentado antes, un libro muy luminoso sobre la pérdida, es autoficción, él perdió un hijo, algo que nunca debería pasar, nadie debería sobrevivir a sus hijos, y es un libro en el que se ve cómo a través de la escritura trasciendes.  Es un libro emocionante.

Un disco que es muy de Tipos Infames, por ejemplo, es “Arde” de Migala, puede que sea mi grupo favorito, y es uno que compartimos los “infames”, es un disco muy literario y muy experimental.  Ha habido mucha gente que ha pasado por Migala, Abel que luego montó “El Hijo”, ha venido mucho por aquí, es cliente y amigo, Nacho Vegas o los hermanos Iturriaga también formaron parte…  De los restos de aquel incendio ha habido gente que han formado grupos importantes, que algunos han estado por aquí incluso tocando, pero en Migala los tenías a todos juntos.

La última película de las que he visto y me ha impactado fue una francesa de los años 30 del director Jean Vigo, que se llamaba “L’Atalante”, que es el nombre de un barco.  Es una historia de amor con un toque surrealista, y que los planteamientos fílmicos son muy avanzados para la época.  La historia es muy tierna.

 

Javier Giménez

Tipos Infames

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