{"id":6935,"date":"2013-05-23T00:01:06","date_gmt":"2013-05-22T22:01:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/?p=6935"},"modified":"2013-05-23T00:05:00","modified_gmt":"2013-05-22T22:05:00","slug":"jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Antonio Labordeta en la revista Andal\u00e1n, 4\u00aa y \u00faltima parte."},"content":{"rendered":"<p>De estas palabras se desprende que pese al chiste del art\u00edculo anterior, s\u00ed hay cambio social y pol\u00edtico tras la muerte de Franco; un cambio que no por m\u00e1s anhelado deja de ser brusco para alguien como Polonio, que siempre ha vivido <i>dentro de un orden<\/i>.<a href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/labordeta-2\/\" rel=\"attachment wp-att-6936\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-6936\" alt=\"Labordeta\" src=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta.jpg\" width=\"1036\" height=\"850\" srcset=\"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta.jpg 1036w, https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta-288x236.jpg 288w, https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta-494x405.jpg 494w, https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta-64x53.jpg 64w\" sizes=\"auto, (max-width: 1036px) 100vw, 1036px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos a\u00f1os le hab\u00edan ido minando en su seguridad cotidiana, hasta que en el \u00faltimo mes, se vio desbordado por todo. Y no pudo m\u00e1s. Comprob\u00f3, de pronto, lo feliz que iba a ser en este nuevo pa\u00eds que se le estaba presentando, donde todo el mundo ten\u00eda cosas que decir, donde las gentes reclamaban c\u00edvicamente sus reivindicaciones y donde la madurez hab\u00eda crecido de golpe despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de infantilidad. No pudo con todo. Y sobre todo tuvo miedo a que s\u00f3lo fuese un espejismo de cuatro d\u00edas y que Felipe Gonz\u00e1lez se esfumase en Carabanchel, Camacho no hubiese existido nunca con ese jersey abrazando a su mujer, y que los manifestantes no aplaudiesen m\u00e1s a las Fuerzas de Orden P\u00fablico. Tuvo miedo al futuro, \u00e9l que hab\u00eda vivido siempre en un pasado remoto. Y no aguant\u00f3. Se fue al otro mundo antes de que su espejismo se le escapase de las manos. Sonre\u00eda cad\u00e1ver. Era un muerto feliz porque se hab\u00eda ido, viendo llegar la democracia. Su coraz\u00f3n no pudo resistirlo, pero es que pocos corazones pueden aguantar esa llegada serenamente, sin alteraciones. [&#8230;]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en su nombre \u2015que nadie recordar\u00e1 dentro de nada\u2015 escribo esta necrol\u00f3gica, para cerrar una p\u00e1gina de la historia ahora que se abre esa nueva que \u00e9l intuy\u00f3. Fue fundador de la Izquierda Depresiva Aragonesa. Y en una depresi\u00f3n, se nos muri\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Polonio ha muerto; y quien nos comunica su fallecimiento es su creador, el propio Jos\u00e9 Antonio Labordeta, en una carambola literaria que nos recuerda a Miguel de Unamuno y su personaje de <i>Niebla<\/i>, Augusto P\u00e9rez (cap. XXXI). Es posible, por qu\u00e9 no, que tambi\u00e9n Polonio fuese a hablar con Labordeta para intentar, t\u00edmidamente, sin alzar mucho la voz, que es como \u00e9l hac\u00eda estas cosas, cambiar su destino. No parece probable que Polonio le espetase, como hace el personaje de Unamuno \u00abNo sea, mi querido don Jos\u00e9 Antonio, que sea usted, y no yo, el ente de ficci\u00f3n\u00bb. Quiz\u00e1 porque en este caso Polonio ha venido siendo el \u00e1lter ego de Labordeta, la voz con la que gritar, o decir, las tachas de su momento hist\u00f3rico; tanto es as\u00ed, recordemos, que en una ocasi\u00f3n afirma su identidad: \u00abTambi\u00e9n, y para dejar las cosas en su sitio, Polonio, el abajo firmante, es Polonio Royo Alsina, profesi\u00f3n sus labores, y no ese otro que dicen que soy.\u00bb (\u00abPapel de calco\u00bb, n.\u00ba 13). T\u00edmida afirmaci\u00f3n, en fin, de un Polonio fruto de su tiempo, de una \u00e9poca en la que todo \u00abse lo dieron resuelto, sin consulta previa\u00bb; y ante la dificultad de cambiar lo establecido, una posibilidad es acomodarse, \u00abyo a lo m\u00edo: mi oficina, mi f\u00fatbol y mis quinielas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso Polonio desaparece con esa \u00abEspa\u00f1a que muere\u00bb, porque es producto de esa \u00e9poca trasnochada y tambi\u00e9n porque como el Polonio de Shakespeare, es v\u00edctima de la locura que est\u00e1 espiando, de la demencia de esa sociedad desquiciada, trastornada y ya senil. El fallecimiento de Polonio se convierte as\u00ed en met\u00e1fora de vida, es la cris\u00e1lida de la democracia. Y fallece sonriendo, feliz por la Espa\u00f1a que atisba; es el comienzo de una nueva etapa, todo lo anterior debe ser arrinconado, y Polonio pertenece a esa etapa que queda atr\u00e1s. Por otro lado, en esa sociedad y sistema pol\u00edtico que se desperezan sin languidez pero amodorrados por un letargo de a\u00f1os no va a haber, no deber\u00eda haber cabida para ese esp\u00edritu cr\u00edtico con que se inicia la serie de \u00abEl dedo en el ojo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso es que Polonio se ha ido dejando al lector un poco vac\u00edo. Este se hab\u00eda ya acostumbrado a su presencia quincenal, a sus discusiones con el \u00c1crata, a las rarezas de la t\u00eda Etelvina, de Ulpiano&#8230; le hab\u00eda tomado cari\u00f1o porque lo ha visto, si no crecer, s\u00ed evolucionar, tomar forma, dejar de ser una excusa para la cr\u00edtica social en t\u00e9rminos generales y convertirse en un personaje redondo. Un personaje que habla de s\u00ed mismo (como en \u00abLa gran cogorza\u00bb, n.\u00ba 29, cuyo tema es c\u00f3mo Polonio se embriaga un s\u00e1bado por la ma\u00f1ana en que sale antes de la oficina brindando con los anuncios publicitarios de bebidas alcoh\u00f3licas, y c\u00f3mo al despertar ante el televisor se ve sorprendido por un programa sobre lo nocivo del alcohol), y que no por ello deja de tratar temas generales, de mostrar lo criticable, lo err\u00f3neo de la sociedad en la que vive, pero todo tamizado por su particular y personal visi\u00f3n de las cosas: a veces, merced quiz\u00e1 a ese humor socarr\u00f3n y tan t\u00edpica y t\u00f3picamente aragon\u00e9s de que Polonio hace gala, todo parece girar alrededor de un chiste, como ya hemos visto en \u00abEl cambio\u00bb, o como en \u00abEl pasaporte\u00bb, art\u00edculo cuyas variopintas y peregrinas explicaciones sobre el documento refieren veladamente a la pr\u00e1ctica imposibilidad de obtener uno. Las empresas m\u00e1s insospechadas y absurdas se llevan a cabo sin ser apenas cuestionadas: por ejemplo, la b\u00fasqueda por parte de Polonio y sus amigos \u2015significativos sus nombres: Saldubiano, Mayorgordo, Justiciano, Biblioquina\u2015 de la gallina Felisa, que ha sido robada al \u00c1crata (\u00abEl rapto de la gallina Felisa\u00bb, n.\u00ba 33); o la \u00abAconsejadur\u00eda pol\u00edtica\u00bb fundada por el \u00c1crata, con su baile de siglas de partidos pol\u00edticos que se torna mojiganga con otros acr\u00f3nimos como IDA, ADOBA o HADA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que el humor late indudablemente en toda la serie de art\u00edculos de \u00abEl dedo en el ojo\u00bb, y junto al humor una voluntad de mostrar sin juzgar las m\u00e1s de las veces; y cuando Polonio juzga siempre es benevolente y lo hace adoptando una postura de inocencia supina, de candor inocuo, un <i>vamos, creo yo, pero puedo estar equivocado porque soy un ingenuo<\/i>&#8230; Humor y candidez, una combinaci\u00f3n que parece inofensiva y que granjea el afecto y el cari\u00f1o del lector, porque este tambi\u00e9n encuentra lo que busca: la cr\u00edtica social, subyacente en toda la serie de art\u00edculos, causa y finalidad, no lo olvidemos, de la existencia de Polonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Polonio nos ha ido dando su visi\u00f3n del mundo; su visi\u00f3n y la de aquellos que le rodean, puesto que a medida que lo hemos ido conociendo nos ha introducido tambi\u00e9n en su microcosmos personal de familia y amigos, de oficina, de gustos y avatares cotidianos. As\u00ed tambi\u00e9n hemos asistido a una evoluci\u00f3n, a un crecimiento en la forma de narrar, en la di\u00e9gesis: primero el soliloquio de Polonio, una narraci\u00f3n introspectiva, un fluir de la conciencia y de la consciencia; despu\u00e9s el di\u00e1logo, que proporciona al lector otras perspectivas, tanto la de Polonio como las de sus interlocutores; y por \u00faltimo esa serie de cartas que aportan la posibilidad de romper la l\u00ednea narrativa seguida hasta entonces. Sin duda, el destinatario de esta serie de art\u00edculos, contempor\u00e1neo, interesado por la situaci\u00f3n pol\u00edtica y social del momento, un receptor con un nivel cultural medio-alto, a buen seguro agradecer\u00eda esa evoluci\u00f3n en la di\u00e9gesis de Labordeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque tras Polonio est\u00e1 Jos\u00e9 Antonio Labordeta. Adem\u00e1s de que posiblemente un lector contempor\u00e1neo pudiera adivinar su presencia en buen n\u00famero de los art\u00edculos de la serie, hay alguno donde esa figura se hace m\u00e1s visible. En \u00abLa estampida\u00bb, por ejemplo, Polonio habla de esos d\u00edas pre\u00f1ados de melancol\u00eda por el que suele ser el para\u00edso perdido de todo ser humano:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay d\u00edas en que uno se encuentra como hundido, como metido dentro de un bache -\u00a1bache!- con aire tanguil y desmorrado. Esos d\u00edas, por todas las causas del mundo, uno se mete dentro de lo nost\u00e1lgico infantil \u2013a la recherche du temps perdu- y acaba perdi\u00e9ndose por entre los vericuetos familiares, los objetos maternales que quedan sobre el aparador del cuarto de estar de una casa como tirando a triste despu\u00e9s de tantos golpes, uno a uno, recibidos en un muy corto espacio de tiempo. Esos d\u00edas, cuando ya la noche ha ca\u00eddo sobre la ciudad, y t\u00fa esperas cenar frugalmente, ver un rato la tele y meterte en la cama, en medio de la mayor solidaridad con el pasado de toda tu vida, surgen de pronto imprevistos, visitas agitadas, puertas que se abren y que nunca se cierran, que te hacen girar en la memoria la vieja pel\u00edcula de vaqueros que, en mitad de la noche, un ruido, empina las orejas del ganado y como un solo hombre \u2013casi he querido tanto al hombre como a las vacas- se lanzan al loco galope de la estampida llenando las butacas de polvo, de m\u00e1s polvo, de acomodadores empolvados aseando el rostro de una anciana que, en una quinta fila, quiso coger el toro por los cuernos y muri\u00f3 de cornada cinematogr\u00e1fica en un sal\u00f3n de barrio solitario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Asiste el lector a un ataque de melancol\u00eda, de <i>spleen<\/i> por los cines de la zaragozana gusanera, por las pel\u00edculas de vaqueros, a un texto transido de esa nostalgia con la que Jos\u00e9 Antonio Labordeta ha impregnado tantos otros por \u00e9l firmados. Un destello l\u00edrico como el que brilla en \u00abEl d\u00eda que nos fuimos al oto\u00f1o\u00bb: llega inevitablemente la estaci\u00f3n te\u00f1ida por los ocres, s\u00edmbolo del tiempo de encierro en el colegio para los escolares, del tiempo que pasa fugaz. \u00abY as\u00ed, como quien no quiere la cosa, la noche llega antes, el d\u00eda se hace m\u00e1s corto y la vida se nos va de la mano con una suavidad que uno no acaba de entender.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Polonio muere, en fin, y su entierro se nos antoja un tanto gris, desangelado: \u00abSubimos a Torrero<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftn1\">[1]<\/a>, \u00e9l, una corona, dos jefes de su oficina, el \u00c1crata, los se\u00f1ores bajitos y un servidor. Sobre su nicho dej\u00e9 escrito: \u201cPolonio Royo Alsina. No pudo resistir la esperanza de la libertad. Que en paz descanse.\u201d\u00bb Un sepelio sin el m\u00e1s m\u00ednimo boato, tan desangelado como el del protagonista de <i>Luces de Bohemia<\/i>,\u00a0 Max Estrella, al que asisten solo el Marqu\u00e9s de Bradom\u00edn y Rub\u00e9n Dar\u00edo, junto a los dos sepultureros. Y lo que estos dicen de Max cuadra tambi\u00e9n al bueno de Polonio: \u00abEse sujeto era un hombre de pluma.\u00bb, y la respuesta: \u00ab\u00a1Pobre entierro ha tenido!\u00bb; ser\u00e1 que, como el mismo enterrador apunta un poco m\u00e1s adelante, \u00abEn Espa\u00f1a el m\u00e9rito no se premia. Se premia el robar y el ser sinverg\u00fcenza. En Espa\u00f1a se premia todo lo malo.\u00bb<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftn2\">[2]<\/a> El propio Marqu\u00e9s de Bradom\u00edn nos remite en la obra de Valle-Incl\u00e1n a la de Shakespeare:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Marqu\u00e9s: [por los dos sepultureros] \u00bfSer\u00e1n fil\u00f3sofos, como los de Ofelia?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rub\u00e9n: \u00bfHa conocido usted alguna Ofelia, Marqu\u00e9s?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Marqu\u00e9s: En la edad del pavo todas las ni\u00f1as son Ofelias. Era muy pava aquella criatura, querido Rub\u00e9n. \u00a1Y el pr\u00edncipe, como todos los pr\u00edncipes, un babieca!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rub\u00e9n: \u00bfNo ama usted al divino William?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Marqu\u00e9s: En el tiempo de mis veleidades literarias, lo eleg\u00ed por maestro. \u00a1Es admirable! Con un fil\u00f3sofo t\u00edmido y una ni\u00f1a boba en fuerza de inocencia, ha realizado el prodigio de crear la m\u00e1s bella tragedia. Querido Rub\u00e9n, Hamlet y Ofelia, en nuestra dram\u00e1tica espa\u00f1ola, ser\u00edan dos tipos regocijados. \u00a1Un t\u00edmido y una ni\u00f1a boba! \u00a1Lo que hubieran hecho los gloriosos hermanos Quintero!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rub\u00e9n: Todos tenemos algo de Hamletos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, Polonio contin\u00faa espiando la locura de su Espa\u00f1a, no ya tras las cortinas como en <i>Hamlet<\/i>, sino en un \u00faltimo acto de cr\u00edtica social m\u00e1s all\u00e1 de la muerte, mediante el parang\u00f3n de su entierro y el de Max Estrella. El Polonio de Shakespeare muere asesinado por Hamlet, v\u00edctima de la locura de ese bobo, ese necio \u00abbabieca\u00bb seg\u00fan Bradom\u00edn, met\u00e1fora de la Espa\u00f1a absurda y demente, esperp\u00e9ntica, de la que el Polonio de Labordeta ha sido espectador. Por eso, como ya ha quedado dicho, \u00abEra un muerto feliz porque se hab\u00eda ido, viendo llegar la democracia.\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Polonio aparece de repente en las p\u00e1ginas de <i>Andal\u00e1n<\/i>, y de repente, a pesar de exhibir ese aire depresivo suyo, las abandona: las p\u00e1ginas de <i>Andal\u00e1n<\/i> y a los lectores, que lo buscan en ellas pensando que quiz\u00e1 ese fallecimiento sea tan solo otra de esas humoradas chuscas y socarronas de las que Polonio o el \u00c1crata o el t\u00edo Ulpiano tanto gustan. Pero no; Polonio ha muerto y el lector lo echa de menos, extra\u00f1a su columna, su \u00abEl dedo en el ojo\u00bb, su ingenio y genialidad. A las palabras del propio Jos\u00e9 Antonio Labordeta, \u00abNo pudo resistir la esperanza de la libertad.\u00bb, es posible a\u00f1adir dos versos de otro epitafio: \u00abque acredit\u00f3 su ventura \/ morir cuerdo y vivir loco.\u00bb<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftn3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><b><i>Paco Acero<br \/>\n<\/i><\/b><\/p>\n<p>AP\u00c9NDICE: \u00abEL DEDO EN EL OJO\u00bb EN LA REVISTA <i>ANDAL\u00c1N<\/i><\/p>\n<p>Los art\u00edculos que conforman la serie de \u00abEl dedo en el ojo\u00bb aparecieron con regularidad, desde el d\u00eda 1 de octubre de 1972 hasta el 15 de enero de 1976, sin p\u00e1gina fija. Hay no obstante ocasiones en las que la publicaci\u00f3n quincenal no trae el art\u00edculo firmado por Polonio: n\u00fameros 1, 7-8, 30, 31-32, 34, 35, 47, 58, 61-62, 65, 66, 67, 71, 73, 78. Ello no significa que no aparezca la firma de Jos\u00e9 Antonio Labordeta al pie de alg\u00fan otro texto \u2015a veces tambi\u00e9n con el seud\u00f3nimo de <i>Forano<\/i>\u2015 o en secciones como \u00abOtras voces, otros \u00e1mbitos\u00bb o \u00abHistorias de Paletonia\u00bb<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftn4\">[4]<\/a>; asimismo, seg\u00fan Fleury, en \u00abCr\u00f3nicas del for\u00e1neo\u00bb y \u00abCr\u00f3nicas artificiales\u00bb, firmadas por <i>Lamberto Palacios<\/i> y \u00abLas Nuevas Cr\u00f3nicas de Paletonia\u00bb por <i>Mos\u00e9n Voto de Orbil<\/i><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftn5\">[5]<\/a>; o como en el caso del n\u00famero extraordinario 31-32 de 15 de diciembre de 1973-1 de enero de 1974, en cuya portada figura la reproducci\u00f3n de unos versos manuscritos de Jos\u00e9 Antonio Labordeta. La secci\u00f3n \u00abEl dedo en el ojo\u00bb la constituyen un total de 54 textos (hemos de rectificar la cantidad dada por Fleury, de 51 textos)<a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftn6\">[6]<\/a>, que es posible hallar en las p\u00e1ginas de <i>Andal\u00e1n<\/i> como sigue:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>\u00abT\u00f3picos, ut\u00f3picos y otros seres sin pico\u00bb, n.\u00ba 2, 1 de octubre de 1972, p.14.<\/li>\n<li>\u00ab\u00a1Y dale con Carrasco!\u00bb, n.\u00ba 3, 15 de octubre de 1972, p. 16.<\/li>\n<li>\u00ab\u00a1Nene, caca!\u00bb, n.\u00ba 4, 1 de noviembre de 1972, p. 11.<\/li>\n<li>\u00abJuego defensivo\u00bb, n.\u00ba 5, 12 de noviembre de 1972, p. 5.<\/li>\n<li>\u00abLos nost\u00e1lgicos\u00bb, n.\u00ba 6, 1 de diciembre de 1972, p. 7.<\/li>\n<li>\u00abYo, sigo\u00bb, n.\u00ba 9, 15 de enero de 1973, p. 7.<\/li>\n<li>\u00abTestimonio de un n\u00e1ufrago\u00bb, n.\u00ba 10, 1 de febrero, p. 11.<\/li>\n<li>\u00abLos tontos\u00bb, n.\u00ba 11, 15 de febrero de 1973, p. 12.<\/li>\n<li>\u00abEl parte\u00bb, n.\u00ba 12, 1 de marzo de 1973, p. 16.<\/li>\n<li>\u00abPapel de calco\u00bb, n.\u00ba 13, 15 de marzo de 1973, p. 6.<\/li>\n<li>\u00abUn chino en Formosa\u00bb, n.\u00ba 14-15, 1-15 de abril de 1973, p. 4.<\/li>\n<li>\u00abLa muerte del mihura. (A Pablo Picasso)\u00bb, n.\u00ba 16, 1 de mayo de 1973, p. 4.<\/li>\n<li>\u00abGood-Bye mister Drof\u00bb, n.\u00ba 17, 15 de mayo de 1973, p. 16.<\/li>\n<li>\u00abAsuntos de retrete\u00bb, n.\u00ba 18, 1 de junio de 1973, p.11.<\/li>\n<li>\u00abLos extranjeros\u00bb, n.\u00ba 19, 15 de junio de 1973, p. 16.<\/li>\n<li>\u00abUna carta familiar\u00bb, n.\u00ba 20-21, 1-15 de julio de 1973, p. 7.<\/li>\n<li>\u00abSe\u00f1or Alcalde: \u00a1m\u00e1s Romareda!\u00bb, n.\u00ba 22, 1 de agosto de 1973, p. 8-9.<\/li>\n<li>\u00abLe dernier tango a Pau\u00bb, n.\u00ba 23, 15 de agosto de 1973, p. 7.<\/li>\n<li>\u00abEl verano, los turistas, los ni\u00f1os, la playa y t\u00fa\u00bb, n.\u00ba 24, 1 de septiembre de 1973, p. 13.<\/li>\n<li>\u00ab\u00a1Qu\u00e9 viene el lobo!\u00bb, n.\u00ba 25, 15 de septiembre de 1973, p. 10.<\/li>\n<li>\u00abTeatro en el ojo. \u00a1Tiestes!\u00bb, n.\u00ba 26, 1 de octubre de 1973, p. 6.<\/li>\n<li>\u00abP\u2019al Pilar\u00bb, n.\u00ba 27, 15 de octubre de 1973, p. 14.<\/li>\n<li>\u00abPolonio for concejal\u00bb, n.\u00ba 28, 1 de noviembre de 1973, p. 11.<\/li>\n<li>\u00abLa gran cogorza\u00bb, n.\u00ba 29, 15 de noviembre de 1973, p. 11.<\/li>\n<li>\u00abEl rapto de la gallina Felisa\u00bb, n.\u00ba 33, 15 de enero de 1974, p. 13.<\/li>\n<li>\u00abTrasvasemos todos\u00bb, n.\u00ba 36, 1 de marzo de 1974, p. 13.<\/li>\n<li>\u00abLa estampida\u00bb, n.\u00ba 37, 15 de marzo de 1974, p. 13.<\/li>\n<li>\u00abLas apreturas de la apertura\u00bb, n.\u00ba 38-39, 1-15 de abril de 1974, p. 13.<\/li>\n<li>\u00abEl pasaporte\u00bb, n.\u00ba 40, 1 de mayo de 1974, p. 13.<\/li>\n<li>\u00ab\u00a1Viva Spilonio!\u00bb, n.\u00ba 41, 15 de mayo de 1974, p. 13.<\/li>\n<li>\u00abMi t\u00edo Diluvionio\u00bb, n.\u00ba 42, 1 de junio de 1974, p. 13.<\/li>\n<li>\u00abEl fraude\u00bb, n.\u00ba 43, 15 de junio de 1974, p. 7.<\/li>\n<li>\u00abLa I.D.A.\u00bb, n.\u00ba 44-45, 1-15 de julio de 1974, p. 7.<\/li>\n<li>\u00abCarta de Oscencio Besc\u00f3s (de Casa Larruey)\u00bb, n.\u00ba 46, 1 de agosto de 1974, p. 13.<\/li>\n<li>\u00abEl verano, el sol, el mar, t\u00fa&#8230; y seiscientos mil morenos m\u00e1s\u00bb, n.\u00ba 48, 1 de septiembre de 1974, p. 13.<\/li>\n<li>\u00abLos mutantes\u00bb, n.\u00ba 49, 15 de septiembre de 1974, p. 13.<\/li>\n<li>\u00abPerico, la ida y la vuelta\u00bb, n.\u00ba 50-51, 1-15 de octubre de 1974, p. 13.<\/li>\n<li>\u00abLa A.D.O.B.A.\u00bb, n.\u00ba 52, 1 de noviembre de 1974, p. 6.<\/li>\n<li>\u00abAconsejadur\u00eda pol\u00edtica\u00bb, n.\u00ba 53, 15 de noviembre de 1974, p. 7.<\/li>\n<li>\u00ab\u00a1Adi\u00f3s, cordera, adi\u00f3s!\u00bb, n.\u00ba 54, 1 de diciembre de 1974, p. 5.<\/li>\n<li>\u00ab\u00a1Jefe: estamos en Oloron!\u00bb, n.\u00ba 55-56, 15 de diciembre de 1974, p. 7.<\/li>\n<li>Sin t\u00edtulo, n.\u00ba 57, 15 de enero de 1975, p. 7.<\/li>\n<li>\u00ab\u00a1Que viene Fraganovas!\u00bb, n.\u00ba 59, 15 de febrero de 1975, p. 7.<\/li>\n<li>\u00abAdi\u00f3s\u00bb, n.\u00ba 60, 1 de marzo de 1975, p. 7.<\/li>\n<li>\u00abCarta a Polonio\u00bb, n.\u00ba 63, 15 de abril de 1975, p. 10.<\/li>\n<li>\u00abLa escasa merienda de los tigres\u00bb, n.\u00ba 64, 1 de mayo de 1975, p. 7.<\/li>\n<li>\u00abEl base\u00bb, n.\u00ba 68-69, 1-15 de julio de 1975, p. 6.<\/li>\n<li>\u00abYo defiendo a Perico\u00bb, n.\u00ba 70, 1 de agosto de 1975, p. 4.<\/li>\n<li>\u00ab\u00bfQui\u00e9n apag\u00f3 la luz? (En S\u00e1stago)\u00bb, n.\u00ba 72, 1 de septiembre de 1975, p. 7.<\/li>\n<li>\u00abEl d\u00eda que nos fuimos al oto\u00f1o\u00bb, n.\u00ba 74-75, 1-15 de octubre de 1975, p. 6.<\/li>\n<li>\u00abDe la pr\u00e1ctica y teor\u00eda del mimo\u00bb, n.\u00ba 76, 1 de noviembre de 1975, p. 9.<\/li>\n<li>\u00abM\u00e9todo para destruir la urbe\u00bb, n.\u00ba 77, 15 de noviembre de 1975, p. 6.<\/li>\n<li>\u00abEl cambio\u00bb, n.\u00ba 79-80, 15 de diciembre-1 de enero de 1976, p. 6.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00abPolonio ha muerto\u00bb, por Jos\u00e9 Antonio Labordeta, n.\u00ba 81, 15 de enero de 1976,<\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref1\">[1]<\/a> Torrero es el barrio de la ciudad de Zaragoza donde est\u00e1 ubicado el cementerio.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref2\">[2]<\/a> Estas y la siguiente cita de Ram\u00f3n del Valle-Incl\u00e1n, <i>Luces de Bohemia. Esperpento<\/i>, Alonso Zamora Vicente (ed.), Espasa Calpe (Colecci\u00f3n Austral), Madrid, 2000, p. 188.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref3\">[3]<\/a> Miguel de Cervantes,<i>El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha<\/i>, II, Francisco Rico (ed.), estudio preliminar de F. L\u00e1zaro Carreter, Barcelona, Instituto Cervantes (Galaxia Gutenberg \/ C\u00edrculo de Lectores), 2004, cap. LXXIV.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref4\">[4]<\/a> Ana Isabel Bons\u00f3n Avent\u00edn, \u00abTal como \u00e9ramos. Qui\u00e9n era qui\u00e9n\u00bb, en <i>Andal\u00e1n 1972-1987. Los espejos&#8230;<\/i>, cap. 9, pp. 251-64<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref5\">[5]<\/a> Jean-Jacques Fleury, <i>Cantar y no callar. Una voz por y para Arag\u00f3n: Jos\u00e9 Antonio Labordeta<\/i>, Zaragoza, Guara Editorial, 1982, p. 11<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref6\">[6]<\/a> ib\u00edd., p. 11.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De estas palabras se desprende que pese al chiste del art\u00edculo anterior, s\u00ed hay cambio social y pol\u00edtico tras la muerte de Franco; un cambio<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":6936,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-6935","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fondodearmario"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Jos\u00e9 Antonio Labordeta en la revista Andal\u00e1n, 4\u00aa y \u00faltima parte. - El Agitador<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Jos\u00e9 Antonio Labordeta en la revista Andal\u00e1n, 4\u00aa y \u00faltima parte. - El Agitador\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"De estas palabras se desprende que pese al chiste del art\u00edculo anterior, s\u00ed hay cambio social y pol\u00edtico tras la muerte de Franco; un cambio\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El Agitador\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/Bajoaragonesa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-05-22T22:01:06+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2013-05-22T22:05:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1036\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"850\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"ManuelBG\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@bajoaragonesa\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@bajoaragonesa\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"ManuelBG\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"16 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"ManuelBG\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/25e0445d18ae31a6e9d14711da73a3eb\"},\"headline\":\"Jos\u00e9 Antonio Labordeta en la revista Andal\u00e1n, 4\u00aa y \u00faltima parte.\",\"datePublished\":\"2013-05-22T22:01:06+00:00\",\"dateModified\":\"2013-05-22T22:05:00+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/\"},\"wordCount\":3163,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2013\\\/05\\\/Labordeta.jpg\",\"articleSection\":[\"Fondo de armario\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/\",\"name\":\"Jos\u00e9 Antonio Labordeta en la revista Andal\u00e1n, 4\u00aa y \u00faltima parte. - El Agitador\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2013\\\/05\\\/Labordeta.jpg\",\"datePublished\":\"2013-05-22T22:01:06+00:00\",\"dateModified\":\"2013-05-22T22:05:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/25e0445d18ae31a6e9d14711da73a3eb\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2013\\\/05\\\/Labordeta.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2013\\\/05\\\/Labordeta.jpg\",\"width\":1036,\"height\":850},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Jos\u00e9 Antonio Labordeta en la revista Andal\u00e1n, 4\u00aa y \u00faltima parte.\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/\",\"name\":\"El Agitador\",\"description\":\"Una publicaci\u00f3n de Bajoaragonesa de Agitaci\u00f3n y Propaganda\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/25e0445d18ae31a6e9d14711da73a3eb\",\"name\":\"ManuelBG\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/450f94878f1aaaffc26e1e7ba5cf4d585245a54f8beb2d6a288745cb5b9d4571?s=96&d=identicon&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/450f94878f1aaaffc26e1e7ba5cf4d585245a54f8beb2d6a288745cb5b9d4571?s=96&d=identicon&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/450f94878f1aaaffc26e1e7ba5cf4d585245a54f8beb2d6a288745cb5b9d4571?s=96&d=identicon&r=g\",\"caption\":\"ManuelBG\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/www.bajoaragonesa.org\\\/elagitador\\\/author\\\/manuelbg\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Jos\u00e9 Antonio Labordeta en la revista Andal\u00e1n, 4\u00aa y \u00faltima parte. - El Agitador","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Jos\u00e9 Antonio Labordeta en la revista Andal\u00e1n, 4\u00aa y \u00faltima parte. - El Agitador","og_description":"De estas palabras se desprende que pese al chiste del art\u00edculo anterior, s\u00ed hay cambio social y pol\u00edtico tras la muerte de Franco; un cambio","og_url":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/","og_site_name":"El Agitador","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/Bajoaragonesa","article_published_time":"2013-05-22T22:01:06+00:00","article_modified_time":"2013-05-22T22:05:00+00:00","og_image":[{"width":1036,"height":850,"url":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"ManuelBG","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@bajoaragonesa","twitter_site":"@bajoaragonesa","twitter_misc":{"Escrito por":"ManuelBG","Tiempo de lectura":"16 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/"},"author":{"name":"ManuelBG","@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/#\/schema\/person\/25e0445d18ae31a6e9d14711da73a3eb"},"headline":"Jos\u00e9 Antonio Labordeta en la revista Andal\u00e1n, 4\u00aa y \u00faltima parte.","datePublished":"2013-05-22T22:01:06+00:00","dateModified":"2013-05-22T22:05:00+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/"},"wordCount":3163,"image":{"@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta.jpg","articleSection":["Fondo de armario"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/","url":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/","name":"Jos\u00e9 Antonio Labordeta en la revista Andal\u00e1n, 4\u00aa y \u00faltima parte. - El Agitador","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta.jpg","datePublished":"2013-05-22T22:01:06+00:00","dateModified":"2013-05-22T22:05:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/#\/schema\/person\/25e0445d18ae31a6e9d14711da73a3eb"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta.jpg","width":1036,"height":850},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/jose-antonio-labordeta-en-la-revista-andalan-4a-parte\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Jos\u00e9 Antonio Labordeta en la revista Andal\u00e1n, 4\u00aa y \u00faltima parte."}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/#website","url":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/","name":"El Agitador","description":"Una publicaci\u00f3n de Bajoaragonesa de Agitaci\u00f3n y Propaganda","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/#\/schema\/person\/25e0445d18ae31a6e9d14711da73a3eb","name":"ManuelBG","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/450f94878f1aaaffc26e1e7ba5cf4d585245a54f8beb2d6a288745cb5b9d4571?s=96&d=identicon&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/450f94878f1aaaffc26e1e7ba5cf4d585245a54f8beb2d6a288745cb5b9d4571?s=96&d=identicon&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/450f94878f1aaaffc26e1e7ba5cf4d585245a54f8beb2d6a288745cb5b9d4571?s=96&d=identicon&r=g","caption":"ManuelBG"},"url":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/author\/manuelbg\/"}]}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Labordeta.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6935","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6935"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6935\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6936"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6935"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bajoaragonesa.org\/elagitador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}